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El sorprendente caso de la orquidea resiliente

La orquídea normalmente es una planta que podríamos calificar de “delicadita”.  Necesita unas condiciones de humedad, luz y orientación que raramente conseguimos en Madrid.  El año pasado me regalaron una orquídea que cuando llegó a casa era una maravilla.  Para conservarla, hice lo indecible pero comenzó a languidecer en cuanto pasaron unos días, a pesar de mis desvelos.

Cuando se convirtió en una especie de maceta con dos ramas peladas y cuatro hojas verdes, la desterré al patio.  Ahí ha pasado el invierno, casi sin riego (porque estaba tan feíta que francamente, no valía la pena) y totalmente olvidada.

Llegó la primavera y sorprendentemente comenzó a brotar.  Actualmente esta hecha una preciosidad, parece que no le afecta ni el frio del invierno madrileño y tampoco el tórrido verano.   Ahora con 35 grados sigue floreciendo.

Supongo que estarán preguntándose  por qué estoy hablando de esta terca orquídea, la verdad es que inevitablemente me ha hecho reflexionar sobre la resiliencia. Porque sin lugar a dudas, esta orquídea es extrañamente resiliente, se ha sabido adaptar a las condiciones más adversas y no solo ha sobrevivido sino que ha florecido esplendorosamente.

Todo  ello me ha llevado a pensar sobre las personas y la resiliencia.  Conviene que comencemos aclarando el concepto:

La resiliencia es la capacidad que todos tenemos de adaptarnos y afrontar las situaciones menos favorables. Un concepto bien conocido por la psicología pero poco conocido y analizado por el ciudadano de a pie.

El término proviene del latín resilio, es decir, volver atrás, dar un salto o rebotar, como les ocurre a las gomas elásticas cuando se estiran y regresan a su estado inicial. El concepto se comenzó a emplear en física y fue Michael Rutter quien lo acuñó en 1972 para las ciencias sociales.

Pero ser resiliente no parece una cualidad innata, hay personas a las que les cuesta menos resistir o afrontar los malos tiempos o puede que se enfrenten a la adversidad con una actitud diferente.1_foto-resiliencia

Las personas resilientes poseen tres características principales:

  • Saben aceptar la realidad tal y como es
  • Tienen una profunda creencia en que la vida tiene sentido

Tienen una inquebrantable capacidad para mejorar.

Adicionalmente, tienen una serie de habilidades que son muy características:

  • Identifican de manera precisa las causas de los problemas para impedir que vuelvan a repetirse en el futuro.
  • Controlan sus emociones, sobre todo ante la adversidad y pueden permanecer centrados en situaciones de crisis.
  • Controlan sus impulsos y su modo de proceder ante en situaciones de alta presión.
  • Son optimistas a la vez que realistas. Es decir, piensan que las cosas pueden ir bien, tienen una visión positiva del futuro y piensan que pueden controlar el curso de sus vidas, pero sin dejarse llevar por la irrealidad o las fantasías.
  • Tienen una alta autoestima.
  • Actúan con empatía.Son empáticos.  Disponen de la habilidad de leer las emociones de los demás y conectar con ellas.
  • Buscan nuevas oportunidades, retos y relaciones para lograr más éxito y satisfacción en sus vidas.

Como la orquídea loca, aguantan la adversidad pero se preparan para renacer en cuanto las circunstancias sean más favorables.

top-Superhero-comic-character-Clark-Kent-SupermanPor supuesto, siempre es más fácil decir que hacer.  Ante la adversidad, todos nos sentimos hundidos y frágiles, es lógico porque somos humanos y no superhéroes. Pero las personas resilientes saben sobreponerse rápidamente, analizan la situación de manera realista y buscan nuevas oportunidades.

Y tu lector ¿eres resiliente? Y no me contestes que “según y cómo”.  Reflexiona: ¿Cómo has reaccionado ante un revés económico?  ¿Ante el paro? Me gustaría recibir tus comentarios.

 

 

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LAS APARIENCIAS ENGAÑAN…. A VECES

A pesar o precisamente por lo expuesto en el post NUNCA HAY UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD PARA CAUSAR UNA BUENA PRIMERA IMPRESIÓN vamos a analizar cómo, a veces, las apariencias engañan.

Hace poco una cuñada mía (ya se sabe, las cuñadas dan mucho juego) tuvo que hacerse una prueba médica para ver cómo estaba su corazón.   Esta prueba implica llevar un holter que es un dispositivo que sirve para registrar la actividad eléctrica del corazón durante 24 horas. De este dispositivo salen una serie de cables con sensores que se adhieren al pecho.

Mi cuñada se presentó de mañana en la consulta del cardiólogo, que le dijo que era importante que hiciera su vida normal durante estas 24 horas.

Muy obediente a su médico, para volver a casa cogió el autobús y ahí comenzó la situación extraña. Se sentó y como hacía calor, se abrió la chaqueta.

De inmediato, el señor que estaba sentado frente a ella, comenzó a mirarla fijamente, realmente no le quitaba ojo.    Ella comenzó a pensar “!!Vaya por Dios, he ligado, pero es raro, tengo una edad y ya no estoy tan buena como para que este individuo no deje de mirarme!!  A cambio, ella comenzó a mirarlo mal, pero muy mal.

Mientras tanto el señor se levantó y se fue a hablar con el conductor, justo cuando ella llego a su parada y se bajó del autobús.  Hacía frio y decidió abrocharse la chaqueta Y ENTONCES, se dio cuenta horrorizada que estaba mostrando todos los cables del holter, que realmente no había impresionado al señor del autobús por su belleza sino quizá lo había aterrorizado porque la había confundido con una terrorista.

A su vez, el pasajero del autobús no pensó mas que una mujer con cables en el escote solo podía ser una terrorista con una bomba adherida a su cuerpo.

Ignoramos qué pensó el conductor de la EMT y la verdad, me encantaría saberlo porque lo que está claro es que no llamó a la policía, sino habrían detenido a mi cuñada.  Quizá pensó en la enfermedad del corazón.

trebolAquí tenemos un claro ejemplo de como las apariencias engañan pero solamente A VECES.

¿Este es un trébol de cuatro hojas o no?

Si queremos engañar a un seleccionador, no será fácil, hacen cientos de entrevistas de trabajo y están acostumbrados a todos los perfiles de candidato.  Hay que tratar mostrar lo mejor de uno mismo pero no a alguien distinto, puede que las apariencias engañen pero también es cierto que las mentiras tienen las patas muy cortas.

Finalmente os recomiendo la lectura del estupendo post  5 tips de comunicación no verbal en una entrevista de trabajo

 

 

 

 

 

 

NUNCA HAY UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD PARA CAUSAR UNA BUENA PRIMERA IMPRESIÓN

El mercado laboral es cada vez más competitivo y exigente. Ofrecer una buena imagen se convierte en una exigencia por tratarse de una herramienta de comunicación imprescindible, tanto en el entorno laboral como en el personal. Hay que tener en cuenta que “solo hay una oportunidad de causar una buena primera impresión” esto es un hecho casi incuestionable.

La primera impresión se produce cuando conocemos a una persona. Y todos nos formamos una opinión, ¿pero exactamente qué es lo que evaluamos?

Según los expertos, lo que se dice constituye un 8% de lo que se comunica, un 52% corresponde a cómo se dicen las cosas y el restante 40% está vinculado a  la apariencia personal (porte, atuendo, posturas y gestos).

No se trata pues de una cuestión trivial, como podría haberse supuesto en un primer momento. Es necesario reflexionar sobre qué es lo que queremos comunicar a través de la imagen propia.  En realidad, sin pretenderlo (o sí), se transmite si nos interesa o no el trabajo.  Si el  aspecto es desaliñado, lo que se está diciendo es que ni el puesto, ni las personas con las que nos relacionamos tienen importancia.  Por el contrario, si el aspecto es impecable y sobre todo, adecuado a la cultura de la empresa, la imagen transmite eficacia, interés y deseos de proyección profesional.

La buena presencia, la imagen que se proyecta se puede definir como “algo  de naturaleza visible o concreta”.   No significa belleza o apostura, implica algo más.  La buena presencia se refiere al porte, aspecto y apariencia de una persona. Realmente, una buena presencia que comunique lo mejor de uno mismo, implica encontrar el equilibrio apropiado.

En general, las cuestiones que se exponen a continuación son aplicables a todos los ámbitos de nuestra vida pero cobran especial relevancia en la búsqueda de empleo

  • La buena presencia, el ser y sentirse agradable a la vista de los otros, hace a las personas más seguras de sí mismas, lo que mejora en gran medida su desarrollo personal, profesional y social.
  • Las buenas maneras, el protocolo social y la etiqueta en el mundo laboral tienen gran importancia como herramienta de comunicación y relación.

La imagen personal debe ser:

  • Consecuente

Acorde con los valores, estatus y cualidades. Una persona que trata de transmitir algo que realmente no es, solamente comunica confusión. Hay que armonizar el aspecto físico con el personal, con los modales, con la forma de expresarse y la forma de moverse. Todo este conjunto transmite, pero esa transmisión debe ser lo más positiva posible.

  • Persistente

 

Tiene que haber un estilo definido, no se puede acudir a la primera entrevista con una imagen absolutamente clásica y a la segunda, con un aspecto alternativo.

  • Coherente

 

El atuendo debe contar una historia, y sólo una.   No parece lógico que una persona joven aparezca vestida como alguien de mucha más edad, con el fin de aparentar seriedad.  Es mucho más serio presentarse con corrección y adecuado a edad, forma de ser y momento.

 Si se opta por un trabajo en el que no habrá relación con el cliente y se trata de trabajo de oficina, lo normal es que si habitualmente no se lleva corbata, hay que presentarse correctamente vestido pero sin corbata.

La profesora Amy Cuddy[1] afirma que la gente suele evaluar a quien acaba de conocer en los primeros 30 segundos, planteándose las siguientes preguntas:

 ¿Puedo confiar en esta persona?

¿Puedo respetar a esta persona?

CONFIANZAY COMPETENCIA

Amy Cuddy se refiere a estas dimensiones como confiabilidad y competencia e idealmente todos querríamos ser percibidos positivamente en ambas dimensiones, aunque la mayoría de las personas, especialmente en un contexto profesional, creen que el factor mas importante es la competencia, porque queremos afirmarnos como profesionales inteligentes y eficientes.

Sin embargo, la confiabilidad es el factor principal para quien nos conoce y es a lo que realmente prestan atención. Parece lógico desde un punto de vista antropológico, ya que desde las cavernas es más importante poder confiar que el grado de competencia.

Y si nos preguntamos ¿qué esperan las empresas cuando van a contratar a un candidato? La respuesta es que, por supuesto, esperan que la persona sea competente para ejercer el trabajo. Prácticamente esto lo dan por sentado.  Esperan una formación seria  e idónea y las habilidades necesarias para ejercer el trabajo.

factor diferenciadorTodo ello es importante pero sobre todo las empresas buscan confiabilidad. La confiabilidad no está forzosamente vinculada al cumplimiento del horario ni al presentismo, tiene sobre todo un matiz de responsabilidad.

 

[1] Amy Cuddy, psicóloga y profesora de Harvard Business School, experta en lenguaje no verbal,  ha estudiado junto con sus colegas Susan Fiske and Peter Glick   durante más de 15 años lo que podríamos denominar “primeras impresiones”

 

 

 

¡NO ES NO! ¿QUÉ PARTE DE NO, NO ENTIENDES?

En ocasiones nos enrocamos en una idea, en una opinión o en un plan y nos negamos a reconsiderarlo.  ¿Por qué?  normalmente, se debe a un orgullo mal entendido, a la convicción de que solo nosotros tenemos razón o a una concepción de la vida en blanco y negro.

Normalmente, esta cerrazón nos perjudica personalmente, conviene parar y reconsiderar, es posible que tengamos toda la razón del mundo pero los demás no lo ven así, también puede que estemos equivocados y nuestra postura nos puede llevar a veces por un camino erróneo.

¿No sería mejor negociar?  en el peor de los casos, el proceso de negociación nos ayudará a considerar nuestra postura desde distintos ángulos.  En el mejor, podremos convencer a nuestros oponentes.  También es posible que alcancemos un entente cordiale que traerá múltiples ventajas.

Quizá el problema del no es no radica en que no queremos o no sabemos negociar y no hay mas que ver el panorama político español, todos sin excepción se han enrocado, en lugar de tender puentes, los dinamitan y mientras, todos esperamos con un cierto aburrimiento de oír el no es no a todas horas.

No es fácil negociar, si lo fuera, la vida sería ideal pero conviene aprender a hacerlo.

Cuando hablamos de negociación siempre pensamos en un grupo de personas poderosas que negocian cuestiones cruciales para la humanidad, el país, la empresa o un colectivo importante. Claro que este tipo de negociación se produce pero nosotras, en el día a día negociamos continuamente, con los jefes, compañeros, la familia o las amistades.

Por ello, negociar, y negociar bien, adquiere una fundamental importancia para poder lograr mejores relaciones en la vida y, como consecuencia, más agradables y sólidas posiciones.

Toda negociación tiene como objetivo llegar a acuerdos, resolver diferencias o exponer y defender los propios intereses. La capacidad de negociación está muy relacionada con la resolución de conflictos, aunque no siempre se negocia para solucionar un problema.

En la negociación se suele optar por una de las tres estrategias que se describen a continuación:

  •  Búsqueda de una solución en la que ambas partes obtienen alguna ventaja similar.
  • Compromiso, solución en la que ambas partes renuncian equitativamente a algo.
  • Imposición, en la que una parte fuerza a la otra a renunciar a las ventajas que pudiera obtener.

persona colaborando2

En los dos primeros casos, lo que se pretende es satisfacer las necesidades propias y propiciar que la otra parte también lo consiga. Son negociaciones colaborativas, que se basan en la solución conjunta de sus respectivas necesidades. Para ello, es importante crear un clima de confianza.

personas competitivas

Cuando se opta por una estrategia de imposición, negociación competitiva, lo que se pretende es conseguir los objetivos propios a la vez que la otra parte no consigue los suyos. Suelen ser negociaciones duras que se basan en el regateo, en las que existe un componente de intimidación muy importante.

El experto en negociación, Dr. Michael Gibbs[1] resalta la importancia del saber escuchar y pensar en las demandas y necesidades de la otra parte.

De acuerdo con el Dr. Gibbs, para realizar una negociación de éxito, hay que considerar siete principios[2]:

  • Planificar

 Anticiparse a lo que uno quiere, pero también lo que la otra parte desea y esto exige trabajar en conocer lo más que se pueda de la contraparte, incluyendo sus debilidades y las nuestras, igual que los puntos de empate de los involucrados. Construya escenarios con posibles preguntas y respuestas y practique una u otra vez

  • Romper el hielo

 Sobre esto, se basa el principio de la afirmación: Para mí el lugar más importante donde quiero estar en este momento es exactamente aquí.

  •  Recopilar información para establecer afinidades

No se puede negociar a menos que se conozcan algunos aspectos fundamentales de la otra parte. A través de los antecedentes, experiencias y gustos de la otra parte, se pueden establecer vínculos positivos.

  • Obtener mayor información

No le debe preocupar decir: ‘No lo entiendo, ¿lo puede volver a explicar?’.

  •  Identificar asuntos, posiciones e intereses.

Por qué estamos aquí y ahora negociando, cómo el hecho de negociar nos ayudará, cómo ayudará a tus clientes, cómo ayudará a mi empresa.

  •  Buscar diferencias y convergencias

 Esto tiene que ver con la reciprocidad, por ello, prepárese para darle a la otra parte algo de valor, con el fin de recibir algo a cambio.

  •  Lograr propuesta, acuerdo y reafirmación del trato

Es decir, lograr un consenso específico que tiene que ver con quién, qué, dónde y cuándo.

GIBBS

Como conclusión, no nos enroquemos en el NO ES NO, la negociación puede ser un proceso sumamente enriquecedor, que además nos hará crecer como seres humanos.

El NO ES NO resulta apropiado para los niños menores de tres años pero desde luego no es lo adecuado en un adulto.

[1] CEO de la Consultora Gibbs & Associates y referente reconocido mundialmente en temas de estrategia y resolución de conflictos, Michael Gibbs recorre el mundo compartiendo las claves de una negociación exitosa. Es profesor de Haas School of Business

[2] Fuente : El arte de negociar. Revista Mundo Ejecutivo. Enero 2006, No. 321.

 

 

IR DE CAPITAN TRUENO POR LA VIDA

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El Capitán Trueno es una serie de historietas de aventuras, creada en 1956 por el guionista Víctor Mora Pujadas y el dibujante Miguel Ambrosio Zaragoza (Ambrós), que es la más exitosa de la historia del cómic español.

El protagonista es  un caballero español de la Edad Media en tiempos de la Tercera Cruzada (postrimerías del siglo XII). Acompañado por sus amigos Goliath y Crispín, y en ocasiones también por Sigrid, novia de Trueno y reina de la isla de Thule, se dedica a recorrer el mundo en busca de aventuras que le permitan plasmar su condición de defensor de la justicia y liberador de los oprimidos.

Fue un héroe para más de una generación.  Y está bien tener héroes.  Lo que no está tan bien es querer “ir de Capitán Trueno” por la vida (real) y eso es lo que, a veces, nos ocurre a todos.  Queremos ir de abogados de pleitos pobres y nos implicamos en cuestiones que, generalmente, ni tenemos contrastadas, ni valen la pena.

A lo mejor, esta actitud en sí misma no es tan mala pero yo encuentro que tampoco puede decirse que sea lo ideal.  En principio y como mínimo, dedicamos un tiempo que podría gastarse en cuestiones más importantes.  Además, como vamos de Capitán Trueno por la vida, nos involucramos apasionadamente en asuntos que a lo mejor, solo a lo mejor, no son tan claros como los vemos a primera vista.

Esto ha sucedido siempre pero ahora tiene mayores repercusiones porque todo lo comentamos en las redes sociales y precisamente las utilizamos en nuestra labor caballeresca con todo nuestro ser.

Por supuesto que desde siempre han surgido bulos e informaciones engañosas con apariencia de ser una historia verídica en la que la injusticia es patente.  El problema es que ahora toda información -fidedigna o no- tiene un mayor eco precisamente por las redes sociales.

Creo que esto debemos analizarlo muy cerebralmente y no con el corazón, estamos mostrando una parte de nosotros mismos que puede que no sea Marca personalprecisamente halagüeña.  ¿Qué pasa si esa causa en la que nos hemos involucrado sin casi pensar, es realmente un bulo? Y ¿si nos han dado una información engañosa?  La imagen que estamos proyectando es de persona irreflexiva y crédula.

Creo que todos debemos cuidar nuestra marca personal porque si no nos preocupamos nosotros por ella ¿quién lo hará?

Quede claro que no estoy proponiendo posturas egocéntricas y egoístas per se, lo que quiero decir es que “antes de lanzarnos a la piscina” analicemos y nos informemos, puede que así nos ahorremos más de un disgusto.

Las redes sociales están en nuestra vida y en la sociedad y, de momento, están aquí para quedarse. Lo inteligente es saber utilizarlas y servirse de ellas con un objetivo claro: Potenciar nuestra personal y profesional.

Pero a las redes sociales las carga el diablo si no se utilizan con sensatez.  Me parece totalmente lógico querer estar en las redes sociales, si no estás parece que no estás en el siglo pero ¿no os cansan tantos perritos y gatitos que necesitan URGENTEMENTE ser salvados de no se muy bien que? y entonces nos encontramos con cientos de personas que lo comparten en Facebook o lo retuitean sin haber contrastado si realmente existe el perrito o dónde está.

Este es un ejemplo básico, pero cuantas veces nos indignamos como consecuencia de alguna noticia que no siempre es cierta y rápidamente nos ponemos el traje, la espada y el escudo de Capitán Trueno.  Alertamos a nuestros allegados, publicamos nuestra indignación en las redes sociales y algunos, incluso hasta insultan.

El Capitán Trueno fue uno de los héroes de mi infancia pero insisto, conviene reflexionar y contrastar antes de actuar.

 

 

 

 

COMUNICANDO, COMUNICANDO ….. ¿ES CIERTO QUE AHORA NOS COMUNICAMOS MAS?

zombie-celular-20“Nunca hemos tenido tantas posibilidades para comunicarnos como ahora.  Realmente vivimos en una sociedad hiperconectada” Enrique Dans

Desde luego disponemos de todos los medios que nos proporciona la Sociedad de la Información.   Todos tenemos un teléfono inteligente que, además de ofrecer la posibilidad de establecer contacto con cualquier persona en cualquier lugar del mundo y a cualquier hora, bien por teleconferencia (Skype o  Whatsapp), por correo electrónico o por cualquiera de las herramientas de mensajería (Whatsapp, Telegram, Line, etc….).

También están las redes sociales en las que contamos a propios y extraños cómo nos sentimos, dónde estuvimos y qué comimos.

Parece que jamás hemos logrado tanta comunicación como ahora y sin embargo… me temo que comenzamos a vivir en un mundo que nos permite contar lo bien que lo pasamos ayer, a veces a perfectos desconocidos y no le contamos a las personas más próximas nuestras preocupaciones o alegrías.  Hemos llegado a un punto en el que nos cuesta interesarnos por la salud de un familiar mientras comentamos, en el mejor de los casos, las noticias del día en Twitter…

zombie-with-phone-2-832x470-832x333Quizá nos estamos convirtiendo en lo que denomino el zombi moderno.   Como dice Javier Marías en su genial artículo “Los nuevos zombies” [1] “…a todos nos atrae mucho más intercambiar mensajes-píldora con los ausentes que departir con quien se halla presente. La verdadera conversación pertenece al pasado, a quién le interesa.”

Efectivamente, la comunicación cara a cara se cuida mucho menos, en algunos casos incluso podría decirse que para algunos es “agua pasada”.  Tanto es así que ha surgido un nuevo espécimen que podemos clasificar como el “zombi” moderno.

Este zombi, descrito con humor por el bloguero Antonio Navajas,  tiene las siguientes características:

  • Alimentación: Redes sociales y mensajes de texto. Adoran los tweets.
  • Características psicológicas: Normalmente son de inteligencia media-alta, aunque pierden toda capacidad cuando se conectan a internet.
  • Características físicas: Bastante torpes, es fácil chocarse con ellos en la calle. Debido a que siempre están sosteniendo un Smartphone, se puede decir que solo tienen un brazo útil.
  • Hábitat: Se concentran en las grandes ciudades, en las paradas de autobús, metro y otros transportes públicos. Se masifican en tiendas especializadas en telefonía.
  • Costumbres: Prefieren las redes sociales a la Vida Real y los followers al calor humano. Tratarán de captarte como amigo de Facebook o mejor aún como seguidor de Twitter.

Claro está que el espécimen descrito no somos ni esta autora ni tu lector, son gente a la que a lo mejor conocemos, que se mueven en un universo casi paralelo y ¿distinto? del nuestro.

Están cambiando muchas cosas pero desde luego lo que nunca cambiará es la necesidad inherente al ser humano de comunicar y si lo hacemos de forma eficaz, mucho mejor.

 

[1] Javier Marías, El País Semanal, Los nuevos zombies, publicado el 21 de abril de 2013

SI ES IMPORTANTE, NO ME LO DIGAS POR WHATSAPP… ¿CUESTIÓN DE ESTILO?

whatsappComienzo preguntándome si decir algo importante por Whatsapp es elegante, aunque visto lo visto últimamente, creo que el tema va mucho más allá.

Entiendo que dos adolescentes, tras un noviazgo de un par de semanas, lo dejen por Whatsapp.  Sin embargo, no entiendo que una mujer adulta termine una relación de seis años diciéndole al novio por este medio “te quiero pero no te amo y cortamos”.  ¿Tan difícil es dar la cara? ¿Tan poco respeto merece lo compartido a lo largo de la relación? Le dice “te quiero” pero le muestra poco aprecio, respeto y consideración.

Tampoco puedo entender que se estén produciendo, por parte de algunas empresas, comunicaciones de despido, finalización o no renovación de contrato vía Whatsapp.  Aparte de carecer de valor jurídico, estas empresas muestran, además de ninguna sensibilidad, falta de respeto hacia sus empleados y poca profesionalidad. Me ha hecho recordar que un jefe que tuve hace tiempo denominaba a las áreas de personal de las empresas, departamento de recursos inhumanos.

Finalmente, esta autora ha visto con “estos ojos que se ha de comer la tierra” como alguien dimite mediante un mensaje de Whatsapp y dentro de un grupo.  En este caso, además de a la carencia de valor jurídico y falta de estilo, quizá habría que añadir la ignorancia.

businessEn el primer caso, el de los novios, lo suyo habría sido una conversación sincera.

En el de las empresas, no es de recibo que se produzcan comunicaciones de despido o finalización de contrato por un medio tan informal. Ya es poco adecuado hacerlo por un medio tan frio como el correo electrónico, pero al menos es más formal y esta dotado de validez jurídica.

En el caso de la dimisión, parece que un escrito comunicando la voluntad de dimitir y agradeciendo a los compañeros su colaboración, resulta más elegante y además tiene valor jurídico.

Todo ello me lleva a concluir que ciertas comunicaciones por Whatsapp, además de mostrar una inmensa carencia de saber estar, estilo y buena educación, conlleva falta de respeto hacia los demás, poca sensibilidad, escasa educación, desconocimiento de las formas y nula profesionalidad.

Tras todo lo dicho, puede parecer que estoy en contra del Whatsapp y nada más lejos de la realidad.  Considero que es una estupenda herramienta para comunicarse que, aunque no es totalmente gratuita, es sumamente económica y prácticamente instantánea.  Los grupos pueden constituir una forma muy eficiente de mantenerse al día entre amigos, familiares, equipos de trabajo, etc…

Pero como toda herramienta, hay que conocerla (a las armas las carga el diablo).  Saber cómo funcionan los grupos y las listas de difusión y…. como no, la política de privacidad y seguridad de la herramienta.

Y volviendo al principio, por favor SI ES IMPORTANTE, NO ME LO DIGAS POR WHATSAPP.

Y VOLVER, VOLVER, VOLVER…. A TRABAJAR DE NUEVO

Como en la conocida ranchera (soy muy ecléctica en mis gustos musicales y lo mismo escucho opera que rancheras o a Sabina); bien como decía, en esta ranchera que habla de amor, también subyace la idea de regresar al pasado.

Textualmente,  Se muere por volver y añade “yo se perder”.

Me encanta esta ranchera, especialmente cantada por Vicente Fernández, se trata de un amor apasionado que no puede olvidar,  todo muy romántico y desgarrado.

Pero si analizo la letra desde otro punto de vista, menos romántico, estamos hablando de alguien que no sabe adaptarse al cambio y está dispuesto a rendirse.

Hay que tener presente que el cambio es inherente a la vida.  Lo que no cambia es la muerte.

Hay cambios que nos vuelven la vida del revés, tanto en sentido positivo como negativo.  Si nos toca un montón de millones en la lotería, indudablemente nuestra vida dará un vuelco y ya nada volverá a ser igual.  Supongo que a un cambio de este tipo es fácil adaptarse, aunque habrá que hacer algunos ajustes inevitables.  Otro cambio positivo puede ser volverse famoso.  De repente, te ves asediado por la prensa y tu ego está a la altura del Everest, como poco.  También en este caso habrá que hacer algunos ajustes pero en general, se trata de un cambio positivo, en principio al menos.

Mas difícil es, por supuesto, enfrentarse a un cambio de carácter negativo. Son muchas las posibilidades pero en este caso, quiero analizar un cambio que en estos tiempos que corren, es desdichadamente demasiado frecuente.  Este cambio se llama:

Estar en el paro

cambio

El despido representa, posiblemente, el momento más crítico de una carrera profesional, no solo porque supone una pérdida de ingresos o por la incertidumbre que conlleva en todos los aspectos, sino porque el trabajo es la actividad que se realiza durante más tiempo, el lugar donde se desarrollan casi todas nuestras relaciones personales y una de las principales bases sobre las que se asienta nuestro reconocimiento social.

Al quedarte en el paro, posiblemente tienes o has tenido un cierto sentimiento de culpa. Esta sensación de sentirse culpable, aunque el despido se deba a causas completamente ajenas a la propia voluntad o actitud, es muy común y desafortunadamente no hace más que agravar una situación que, como punto de partida, es negativa.

cicloTodo cambio produce temor. Algunos expertos estiman que cuando se producen cambios en la vida personal o profesional se genera un proceso similar al de un duelo con sus correspondientes etapas, aunque lógicamente de distinta intensidad.

En un primer momento no se quiere aceptar que las circunstancias han cambiado, es lo que se denomina etapa de negación, en determinados casos incluso la persona tiende a estancarse, negando una realidad evidente.

Tras asumir que se ha producido el cambio, se produce un sentimiento de ser víctima de una injusticia, ya sea por parte de la crisis, la empresa, el jefe, la familia… Es la etapa de la ira. No se sabe como aceptar la realidad y la tendencia es culpabilizar a los otros.

A la ira le sucede la etapa de negociación.   Se trata en realidad de una negociación con uno mismo, es un proceso de asimilación a la nueva situación aunque siempre la persona encontrará motivos de queja acerca de “si me lo hubieran comunicado con tiempo” o “si me lo hubieran comunicado de otra forma” o “si hubiese tenido más tiempo para adaptarme”.

La siguiente etapa es la de la depresión transitoria. Es imposible negar la realidad, el cambio se ha producido, no vale siquiera la pena enojarse y ya no se negocia. Simplemente hay un sentimiento de vacío, falta de energía y entusiasmo. Incluso se llega a una falta de autoestima. Ha llegado el momento de aceptar el cambio.

Este proceso[1] hay que pasarlo, es necesario aceptar la situación. A partir de ahí, es hora de afrontar la situación con una actitud positiva y teniendo en mente que la búsqueda de empleo es en sí misma un trabajo y se trata de un trabajo que requiere mucha más energía que cualquier otro.

Tras el despido y una vez superado el proceso de duelo en el plazo más breve posible, el profesional tiene que reconstruir los cimientos de su futuro laboral. Cuanto más tiempo pase entre un empleo y el siguiente, tanto más obsoleta quedará su candidatura y más difícil resultará que encuentre su nuevo trabajo.

Según la experiencia de algunos expertos especializados en la recolocación de profesionales, las 48 horas siguientes a un despido son claves para no destruir las posibilidades futuras de recolocación.

Para superar la situación de desempleo, el primer paso es adoptar una actitud proactiva. Algunos tienen la sensación de que el subsidio de desempleo puede cubrir las necesidades mínimas y que, quizá ha llegado el momento de disfrutar de un año sabático. Que es la ocasión para dedicar un tiempo a nosotros mismos. El problema es que nadie puede afirmar que pasado un año encontrará empleo en un razonable plazo de tiempo y que cuanto mas tiempo pasamos fuera del mercado laboral, mayor es la dificultad.

Se trata, en primer lugar de concienciarse de que buscar un trabajo es en sí mismo un trabajo y como tal hay que afrontarlo. En segundo lugar, hay que superar los sentimientos de frustración ante los obstáculos con los que inevitablemente se tropieza en el arduo proceso de buscar trabajo y aceptar el cambio. Y por último, pero no por ello menos importante, hay que actuar siguiendo una planificación para no perder energía realizando gestiones que no lleven a ninguna parte. Los tiempos han cambiado y lo que alguna vez fue de utilidad, no necesariamente lo será ahora.

Parece sencillo, se trata de preparar el curriculum, en el caso del primer trabajo o de actualizarlo cuando se cuenta con experiencia laboral pero en realidad hay que ir mucho más allá. La idea de enviar el curriculum a todos los portales de empleo es una idea pero no es suficiente ya que los reclutadores reciben cientos de éstos por lo que se hace necesario resaltar los “factores diferenciadores”, es decir se trata de crear la campaña de marketing del candidato.

En un mundo tan competitivo como el actual, son muchas las personas que se encuentran en iguales circunstancias y cada una desarrolla sus propias estrategias, en las que la elección de la táctica es la clave en la búsqueda activa de empleo.  Recomiendo la lectura de mi post PLAN ESTRATÉGICO DE MARKETING PERSONAL  en que se aportan ideas y sugerencias.

[1] Spencer Johnson describe de forma muy amena el proceso de adaptación al cambio en su libro “¿Quién se ha llevado mi queso?”, Ediciones Urano.

EL PARADO NO TIENE QUIEN LE ESCRIBA

plumaComo en la novela de García Márquez –El coronel no tiene quien le escriba– las personas desempleadas casi nunca reciben respuesta a sus múltiples envíos (currículum, cartas de presentación, solicitudes de empleo, etc.), tampoco cuando finalmente consiguen una entrevista, vuelven a tener noticias.

Todos tenemos que comprender la actividad de los departamentos de recursos humanos, pero, ¿tan difícil es tener un modelo de mensaje o incluso dos?  Podrían comunicar a los posibles candidatos que han recibido la información y la tendrán en cuenta o  que el perfil no se ajusta a los requisitos de la empresa.

Así los parados no se sentirían como el coronel de la historia.  De hecho,  podrían analizar por qué no se ajustan a lo que una empresa en particular o a un perfil profesional específico.  Todo ello puede que haga que la persona interesada haga una revisión de su currículum o de su actitud.  En todo caso, siempre será positivo.

Por otro lado, debe la persona en desempleo esperar pasivamente a  que le escriban o llamen o por el contrario, tiene que ser proactivo.  Volviendo a la novela de El coronel no tiene quien le escriba, él espera su carta durante 15 años sin recibir respuesta alguna y no adopta ninguna medida al respecto, eso está bien para la literatura pero jamás para alguien en búsqueda activa de empleo.

En el trabajo de buscar trabajo es imprescindible actuar de forma proactiva. Dado que el parado no tiene quien le escriba, en algunos casos es mejor olvidarse del correo y aplicarse al teléfono.

El teléfono se utiliza básicamente para concertar entrevistas, realizar el seguimiento de las cartas de presentación enviadas y obtener información sobre empresas, ofertas y contactos profesionales. No se trata de estar todo el día “dando la brasa” sino se de ponerse en contacto cuando se hace llegar a una empresa la solicitud de empleo para verificar que se ha recibido.  También conviene llamar pasada una semana, cuando se ha sido entrevistado.

La comunicación telefónica no solamente se realiza a través de las palabras, existen otros elementos que trasmiten información en todo proceso de comunicación. Es lo que se denomina comunicación no verbal. Se refiere a la actitud,   el timbre, volumen, ritmo y tono de la voz, los gestos y sonrisas y la forma de escuchar. En este caso, también lo óptimo es encontrar el equilibrio: un timbre moderado, un volumen y ritmo medios, con tonos bien modulados e introduciendo las pausas necesarias, constituyen ese equilibrio perfecto.  

La sonrisa se “percibe por teléfono”. Refleja una actitud positiva, imprime a la conversación un carácter de cordialidad, amabilidad e interés, que el interlocutor percibirá y servirá para que su respuesta venga en el mismo tono.

Es posible que de forma consciente la presencia de la sonrisa pase inadvertida, pero siempre se percibe de forma inmediata su ausencia.   El procedimiento es sencillo, antes de levantar el auricular, se debe respirar profundamente, sonreír y a continuación realizar o responder la llamada.

A modo de reflexión se exponen algunas consideraciones a tener en cuenta:

  • Ser claro y conciso.
  • Hablar directamente al auricular y pronunciar con claridad y sin afectación.
  • Tener una actitud profesional.
  • Escuchar con atención.
  • Reformular las cuestiones más importantes.
  • Responder a la mayor brevedad.

Ante de realizar la llamada hay que planificarla y preparar lo que se va a decir, resulta provechoso realizar las siguientes acciones:

  1. Tener muy presente el objetivo, ¿cuál es el motivo de la llamada?
  2. Organizar los puntos a tratar por orden de importancia.
  3. Intentar conocer el nombre de la persona con la que se va a hablar de antemano.
  4. Presentarse.
  5. Exponer el motivo de la llamada de forma concisa y breve.
  6. Tener a mano la información relevante.
  7. Prever las cuestiones y preguntas que puede plantear el interlocutor.
  8. Agradecer la atención prestada.
  9. Dejar los datos personales antes de concluir la llamada.
  10. Tomar nota de todo lo dicho y oído  así como los datos que se hayan podido recabar a lo largo de la conversación

Es posible que el mero hecho de ponerse en contacto telefónico, mejore la imagen que proyectamos en la entrevista o a través del currículum.

Dejo a la consideración de los lectores mi opinión al respecto y espero la vuestra.

BUSCAR TRABAJOEntre tanto, a todos los que estáis en el trabajo de buscar trabajo os sugiero la lectura del libro BUSCAR TRABAJO ES UN TRABAJO

SI TU ME DICES VEN… ¿LO DEJO TODO?

Siempre me ha gustado la famosa canción Si tu me dices ven,  pero siempre ha suscitado en mi unas cuantas preguntas que nunca llego a responderme de manera convincente. ¿De verdad, hay que dejarlo todo por amor? Este no es mi concepto del amor en el que ambos protagonistas tienen que sentirse sobre todo libres en su relación.

Pero no es esa la única cuestión que surge cuando escucho la canción, siempre me sugiere el concepto de compromiso en cualquier aspecto de la vida. Cuando estamos implicados y comprometidos con una persona o con una idea o una pasión, es evidente que estamos dispuestos a dejarlo todo por esa persona, idea o pasión, pero ¿por cuánto tiempo? Si es “por el momento”, no hay problema; pero si se prolonga en el tiempo o se vuelve demandante en exceso, no cabe duda de que se convierte en un lastre.

Y de estas ideas románticas surge una más pragmática.  ¿Qué sucede cuando nuestro compromiso con la empresa y el trabajo demanda que cada vez que nos dice VEN, tengamos que dejarlo todo? Sin duda tenemos que “dejarlo todo” cuando en la empresa o en nuestro área de trabajo hay una crisis, tanto si es real o supuesta.  Es el momento de darlo todo, especialmente si nuestro trabajo es más una pasión que un simple empleo y si tenemos un fuerte compromiso.

Ahora bien, ¿qué sucede cuando el VEN se produce de forma continuada y sin motivo aparente?

A una amiga mía la llamó su jefe al móvil nada menos que dieciséis veces, como era de noche y lo tenía apagado, le mando el conductor a las 7 de la mañana.  ¿Se había producido algún drama del tipo “se quemó la empresa” o “tenemos una crisis”? No, el jefe tenía una duda acerca del protocolo en un próximo evento.  SIN COMENTARIOS.

Este es un ejemplo extremo, pero cuantos directivos quieren que TODOS estén el mayor tiempo posible en la oficina, no se sabe muy bien porque. Han oído aquello de la conciliación de la vida familiar y laboral pero piensan que no es un tema que les atañe porque su actividad es TAN importante que hay que tener al personal acuartelado por si se necesita.

Dejando a un lado otras consideraciones, parece que este tipo de directivo ignora las posibilidades que ofrecen las tecnologías de la información.  Todos actualmente podemos leer el correo electrónico donde quiera que estemos, también podemos acceder a cualquier documento archivado en la nube o en el servidor de la empresa, atender el teléfono fijo desde el móvil y un sinfín de acciones que todos llevamos a cabo en el día a día.

secreEntonces, si no es necesaria nuestra presencia, al menos, fuera del horario laboral, ¿qué sentido tiene el denominado presentismo? Está sobradamente probado que si pasamos la vida en la oficina no seremos más productivos sino todo lo contrario. Adicionalmente, las jornadas extensivas son nocivas para la salud, producen como mínimo, un enrarecimiento en las relaciones familiares y no olvidemos que a lo peor nos impiden mejorar nuestra formación.

Es importante ser diligente y estar implicados en la actividad de la empresa.  Eso es lo que hay que hacer.  Pero tanto directivos como empleados tenemos que aprender a establecer unos límites.  Debemos estar todos a una cuando hace falta pero no podemos, ni debemos olvidar los otros aspectos de la vida, es decir “Si tu me dices ven… lo dejo todo, si verdaderamente es necesario”.