LAS CIRCUNSTANCIAS PERSONALES Y LA BÚSQUEDA DE EMPLEO

Buscar trabajo es un trabajo y cada uno tiene que hacerlo de acuerdo con sus objetivos, habilidades y conocimientos. Siendo muy conscientes del escenario en el que se desarrolla el mercado laboral actual.

Este es un hecho innegable, nadie encuentra un trabajo fantástico sin esfuerzo aunque se disponga de una formación por encima de la media, tres idiomas y unas habilidades personales sobresalientes.

No existe una receta magistral apta para todos.   No solo se trata de encontrar trabajo sino de encontrar “el trabajo”  idóneo,  no obstante en todos los casos es necesario:

  • Realizar una auto-evaluación

 Que permitirá al demandante de empleo conocer con qué capital cuenta. Cuáles son sus fortalezas y debilidades y como minimizar éstas.

 Hay que considerar que en el ámbito laboral se está pidiendo a los aspirantes a un puesto de trabajo un conjunto de habilidades psicológicas y de comportamiento tales como destreza en la presentación de ideas oralmente o por escrito, habilidades de relación con el cliente, capacidad de trabajo en equipo y organización, entre otros.

  • Conocer el mercado laboral

Cada caso es distinto y acorde a las aspiraciones, necesidades y preparación. Es por ello que ni existe un único modelo de curriculum, ni una carta de presentación válida para adjuntar al curriculum y en general a todas las empresas.

  • Desarrollar las propias herramientas para buscar empleo

 Que orientará hacia qué sector  (público o privado) y a qué empresas se deben  dirigir los esfuerzos y conocer qué puestos son los más demandados.

 Hasta hace poco bastaba la titulación, preferentemente con un buen expediente académico. Esto ya no es suficiente, los idiomas se dan por descontado, no solo el inglés.

  •  Disponer de un plan de acción

 ¿Trabajar en una gran empresa o en una Pyme?  ¿Optar por la Administración Pública?  ¿O quizá  considerar el auto-empleo? Depende en gran medida de los objetivos y posibilidades de cada cual.

 Dado que la estrategia no puede ser igual en todos los casos, cada uno tiene que desarrollar la propia, utilizando, del mismo modo que lo haría un buen artesano, las mejores herramientas para esta tarea en particular.

 Tampoco el método de búsqueda puede ser igual para todos, aún en el caso de buscar puestos similares. Depende en gran medida de la personalidad de cada uno y no tanto de la formación y experiencia sino de las habilidades,  circunstancias personales, contactos y relaciones.

estrategia

Buscamos trabajo por muy distintas razones aunque para los fines de este articulo,  nos centraremos en las mas clásicas:

  • Búsqueda de primer empleo
  • Búsqueda por desempleo
  • Búsqueda por insatisfacción con el trabajo actual
  • Búsqueda después de un receso en la vida labora

Búsqueda de primer empleo

Cuando las empresas necesitan contratar a profesionales sin experiencia, suelen acudir a las bolsas de trabajo de los centros educativos en primer lugar utilicen las bolsas de trabajo de los centros formativos.

A su vez, los centros de formación son cada vez mas conscientes de la importancia de ofrecer salidas profesionales a sus alumnos, por ello, generalmente disponen de servicios dedicados a la inserción laboral.

Es más que recomendable:

  • Solicitar una entrevista con los responsables de orientación profesional del centro de formación.
  • Si el centro de formación tiene una bolsa de trabajo, hay que darse de alta en la misma.
  • Si las ofertas de empleo de se cuelgan en la web del centro, hay que consultarlas cotidianamente.
  • Si existe una asociación de antiguos alumnos, hay que hacerse miembro.

Tras seguir los cinco pasos descritos en el epígrafe anterior, es el momento de poner en marcha el plan de acción que se haya trazado.

Adicionalmente, realizar prácticas y becas en empresas son una excelente manera de conseguir una primera experiencia profesional y facilitan notablemente la inserción en el mercado de trabajo.

En este caso, siempre se trata de profesionales muy jóvenes con poca o nula experiencia, a cambio pueden anticiparse a las necesidades del mercado laboral del futuro.

Búsqueda por desempleo 

Tras el despido y una vez superado el proceso de duelo en el plazo más breve posible, el profesional tiene que reconstruir los cimientos de su futuro laboral. Cuanto más tiempo pase entre un empleo y el siguiente, tanto más obsoleta quedará su candidatura y más difícil resultará que encuentre su nuevo trabajo.

Según la experiencia de algunos expertos especializados en la recolocación de profesionales, las 48 horas siguientes a un despido son claves para no destruir las posibilidades futuras de recolocación.

Para superar la situación de desempleo, el primer paso es adoptar una actitud proactiva. Algunos tienen la sensación de que el subsidio de desempleo puede cubrir las necesidades mínimas y que, quizá ha llegado el momento de disfrutar de un año sabático. Que es la ocasión para dedicar un tiempo a nosotros mismos. El problema es que nadie puede afirmar que pasado un año encontrará empleo en un razonable plazo de tiempo y que cuanto mas tiempo pasamos fuera del mercado laboral, mayor es la dificultad.

Mención especial requieren los mayores de 40 años (sí, 40) y no digamos los mayores de 50 años. Cuando se supera  esta edad, se inicia una nueva etapa laboral, una etapa llena  de grandes obstáculos. Actualmente, son uno de los colectivos que más tiempo tarda en encontrar un nuevo empleo.

Búsqueda por insatisfacción con el trabajo actual

 Sin entrar a evaluar las razones, puesto que pueden ser muchas y de muy diversa índole, es posible que la búsqueda de otro empleo no se perciba de forma tan perentoria y sin embargo, si esta es una meta a alcanzar, será necesario abordar el proyecto con el mismo empuje y voluntad que en el caso de estar desempleado, aunque quizá no sea totalmente igual la estrategia.

 Generalmente es un punto de partida mucho más favorable ya que desde el mundo del trabajo es más fácil encontrar otro empleo. Además, se tienen las necesidades cubiertas y al estar en actividad se incrementan las posibilidades de establecer contactos de interés.

 Búsqueda después de un receso en la vida laboral

Esta es una situación que se produce mayoritariamente entre las mujeres. En un momento de su vida, algunas mujeres deciden hacer un receso en  su vida laboral y/o carrera profesional y cambiar sus prioridades para vivir en pareja, tener hijos y formar una familia.

Pero llega un momento en que los hijos crecen o las necesidades económicas acucian o sencillamente sienten el deseo de retomar su vida profesional y se replantean regresar al campo laboral.

No siempre resulta fácil reintegrarse. Se encuentran con que algunas empresas como mínimo se plantean dudas al considerarlas candidatas para cubrir alguna posición. Dudan de que esta candidata pueda readaptarse rápidamente a los horarios, presiones y normativa de una empresa o porque creen que han perdido las habilidades por haber dejado pasar tanto tiempo sin ejercerlas, a los seleccionadores no les gustan los periodos en blanco en el curriculum.

A todo lo anterior se une la tendencia a contratar personas más jóvenes, actualizadas en el campo y con ideas más frescas.

Sin duda, cualquier persona que decida retomar su trayectoria laboral tendrá que readaptarse y readaptar su vida personal, no obstante, después de esta reubicación, las ventajas para la empresa serán muy importantes.

Este perfil normalmente se convierte en una colaboradora altamente comprometida, con un grado alto de estabilidad y de madurez emocional y este es un gran punto a favor de este perfil, aunque hay que saber venderlo.

Esta reinserción no es fácil y requiere una planificación cuidadosa, requiere de algunas acciones previas:

  • Actualizar el CV. Hay que investigar cuáles son los formatos más modernos para hacer un curriculum vitae que piden los empleadores actualmente y subirlo a las principales redes sociales, así como analizar las principales modalidades actuales de búsqueda de empleo.
  •  Actualizar los conocimientos tecnológicos. Todos los trabajos pero de manera especial el secretariado, han evolucionado respecto al uso de la tecnología y las comunicaciones. Es imprescindible ponerse al día.

 Formarse en todo aquello relacionado con la carrera profesional o con el último empleo ejercido para familiarizarse nuevamente con los principales aspectos.

 El mercado laboral ha ido evolucionado de forma cada vez más rápida en los últimos años. La globalización y la llegada de las nuevas tecnologías han cambiado los procesos de selección de personal de las empresas, aunque el objetivo sigue siendo el mismo: buscar y encontrar profesionales cualificados y formarlos para su permanencia dentro de las organizaciones.

Las herramientas más clásicas son la carta de presentación, ya sea para optar a una oferta o como auto-candidatura.   Por supuesto, el curriculum vitae  constituye un elemento imprescindible.  También es importante el teléfono, aunque cabe resaltar que es el correo electrónico una de las mejores herramientas.

Lectura recomendada: http://www.expansion.com/2015/02/13/emprendedores-empleo/mercado-laboral/1423856523.html

 

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EL ARBOL TORCIDO O NO SOMOS PERFECTOS

La vista de este árbol me llevó a reflexionar sobre la perfección, la imperfección y la resiliencia.

También me ha hecho pensar sobre cómo nadie es perfecto siempre, en todos los entornos y con todo el mundo (o por lo menos yo no he tenido la oportunidad de conocerlo).

Creo que es imposible ser y estar siempre perfecto, como este árbol que se inclina para buscar la sombra o la humedad y luego se yergue para florecer gloriosamente, también nosotros a veces nos adaptamos al entorno presentando un perfil bajo y otras nos levantamos y buscamos el triunfo.

Esto en el mejor de los casos, porque en otros simplemente no estamos en nuestro mejor momento y cometemos errores, metemos la pata dicho claramente.  Le pasa a todo el mundo y no se hunde. NADIE ES PERFECTO pero todos podemos serlo aunque no todo el tiempo.

Reivindico el derecho a cometer errores y además reconocerlos, si queremos.  En esta sociedad tan competitiva parece que nadie puede equivocarse y es falso porque todos en mayor o menor medida, nos equivocamos.

La clave es la resiliencia y saber superar los baches, el infortunio y las circunstancias adversas. Son muchas, o bastantes para ser exactos, las personas que tienen, entre sus aptitudes, la de ser resilientes.

Hace unos días tuve el placer y el honor de conocer y escuchar a Gema Hassen-Bey y la primera idea que vino a mi mente fue RESILIENCIA.

Gema es  licenciada en Ciencias de la Información, deportista de élite, actriz, compositora, y presentadora. En la actualidad está preparando su nuevo reto, Cumbre Bey – Kilimanjaro Challenge, quiere ser la primera mujer en silla de ruedas que culmine la cima del Monte Kilimanjaro.  Tiene tantos proyectos y tanta pasión que es difícil describirla no en un párrafo sino en diez.

Gema sabe superar los obstáculos grandes y los del día a día y la gran lección es que roza la perfección a pesar de las imperfecciones.

A  diario me encuentro con personas que se deben enfrentar a múltiples problemas, no son perfectas pero todas tienen sus momentos perfectos, unas son muy resilientes y otras no.

Algunas de estas personas se enfrentan en muchos casos a ese mal endémico de nuestro tiempo, el desempleo.

¿Cómo enfrentarse a este problema y ser resiliente? Pienso que con mucha preparación y quizá re-inventándose.  Hay que explorar el mercado, mandar curriculums a diestro y siniestro no es válido, en primer lugar porque el cv tiene que ser “a medida” para cada puesto al que se aspire.

BUSCAR TRABAJOEl mercado laboral ha ido evolucionado de forma cada vez más rápida en los últimos años. La globalización y la llegada de las nuevas tecnologías han cambiado los procesos de selección de personal de las empresas, aunque el objetivo sigue siendo el mismo: buscar y encontrar profesionales cualificados y formarlos para su permanencia dentro de las organizaciones.

En el trabajo de buscar trabajo es imprescindible disponer de las herramientas necesarias.

 

 

 

 

SIEMPRE HAY QUE MIRAR MAS ARRIBA

Parece que la tendencia es mirar hacía adelante y nos olvidamos de mirar hacia arriba. Lo urgente nos impide ver lo importante, o quiza no queremos verlo.
Podría tratarse de una forma de procrastinación aun pendiente de analizar por los expertos.
Pasamos los días, la semanas, los meses ocupandonos de asuntos que o no nos interesan o no nos gustan y lo hacemos sin ser concientes (o quizá sí) de que deberíamos mirar hacia arriba para buscar esos sueños que incluso olvidamos en ocasiones.
¿Por qué renunciar a lo que queremos?
Solamente nos ocupamos de lo inmediato y nos olvidamos muchas veces de lo esencial

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Y lo esencial somos nosotros mismos, queridos lectores, quizá suene egocéntrico en exceso pero es real.  Nos ocupamos y preocupamos de nuestra familia, nuestro trabajo, nuestros jefes… pero lo esencial deberían ser nuestros sueños y nuestros objetivos.

preciosa torre 2Vamos siempre mirando hacia adelante, como con orejeras, haciendo “lo que hay que hacer” y olvidando mirar hacia arriba al cielo azul y las estrellas donde residen los sueños.

Sueños que posiblemente han quedado aparcados por miedo al fracaso y por ello procrastinamos ocupándonos de lo demás.

Creo que mi frase favorita sobre la posibilidad de fracasar se debe a Thomas Alva Edison: No he fracasado. He encontrado 10000 soluciones que no funcionan.

Este prolífico inventor, sabía que nada sale a la primera pero no hay que rendirse.

¿Y tu querido lector has renunciado a tus sueños cambiándolos por la rutina del día a día?

 

LAS APARIENCIAS ENGAÑAN…. A VECES

A pesar o precisamente por lo expuesto en el post NUNCA HAY UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD PARA CAUSAR UNA BUENA PRIMERA IMPRESIÓN vamos a analizar cómo, a veces, las apariencias engañan.

Hace poco una cuñada mía (ya se sabe, las cuñadas dan mucho juego) tuvo que hacerse una prueba médica para ver cómo estaba su corazón.   Esta prueba implica llevar un holter que es un dispositivo que sirve para registrar la actividad eléctrica del corazón durante 24 horas. De este dispositivo salen una serie de cables con sensores que se adhieren al pecho.

Mi cuñada se presentó de mañana en la consulta del cardiólogo, que le dijo que era importante que hiciera su vida normal durante estas 24 horas.

Muy obediente a su médico, para volver a casa cogió el autobús y ahí comenzó la situación extraña. Se sentó y como hacía calor, se abrió la chaqueta.

De inmediato, el señor que estaba sentado frente a ella, comenzó a mirarla fijamente, realmente no le quitaba ojo.    Ella comenzó a pensar “!!Vaya por Dios, he ligado, pero es raro, tengo una edad y ya no estoy tan buena como para que este individuo no deje de mirarme!!  A cambio, ella comenzó a mirarlo mal, pero muy mal.

Mientras tanto el señor se levantó y se fue a hablar con el conductor, justo cuando ella llego a su parada y se bajó del autobús.  Hacía frio y decidió abrocharse la chaqueta Y ENTONCES, se dio cuenta horrorizada que estaba mostrando todos los cables del holter, que realmente no había impresionado al señor del autobús por su belleza sino quizá lo había aterrorizado porque la había confundido con una terrorista.

A su vez, el pasajero del autobús no pensó mas que una mujer con cables en el escote solo podía ser una terrorista con una bomba adherida a su cuerpo.

Ignoramos qué pensó el conductor de la EMT y la verdad, me encantaría saberlo porque lo que está claro es que no llamó a la policía, sino habrían detenido a mi cuñada.  Quizá pensó en la enfermedad del corazón.

trebolAquí tenemos un claro ejemplo de como las apariencias engañan pero solamente A VECES.

¿Este es un trébol de cuatro hojas o no?

Si queremos engañar a un seleccionador, no será fácil, hacen cientos de entrevistas de trabajo y están acostumbrados a todos los perfiles de candidato.  Hay que tratar mostrar lo mejor de uno mismo pero no a alguien distinto, puede que las apariencias engañen pero también es cierto que las mentiras tienen las patas muy cortas.

Finalmente os recomiendo la lectura del estupendo post  5 tips de comunicación no verbal en una entrevista de trabajo

 

 

 

 

 

 

NUNCA HAY UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD PARA CAUSAR UNA BUENA PRIMERA IMPRESIÓN

El mercado laboral es cada vez más competitivo y exigente. Ofrecer una buena imagen se convierte en una exigencia por tratarse de una herramienta de comunicación imprescindible, tanto en el entorno laboral como en el personal. Hay que tener en cuenta que “solo hay una oportunidad de causar una buena primera impresión” esto es un hecho casi incuestionable.

La primera impresión se produce cuando conocemos a una persona. Y todos nos formamos una opinión, ¿pero exactamente qué es lo que evaluamos?

Según los expertos, lo que se dice constituye un 8% de lo que se comunica, un 52% corresponde a cómo se dicen las cosas y el restante 40% está vinculado a  la apariencia personal (porte, atuendo, posturas y gestos).

No se trata pues de una cuestión trivial, como podría haberse supuesto en un primer momento. Es necesario reflexionar sobre qué es lo que queremos comunicar a través de la imagen propia.  En realidad, sin pretenderlo (o sí), se transmite si nos interesa o no el trabajo.  Si el  aspecto es desaliñado, lo que se está diciendo es que ni el puesto, ni las personas con las que nos relacionamos tienen importancia.  Por el contrario, si el aspecto es impecable y sobre todo, adecuado a la cultura de la empresa, la imagen transmite eficacia, interés y deseos de proyección profesional.

La buena presencia, la imagen que se proyecta se puede definir como “algo  de naturaleza visible o concreta”.   No significa belleza o apostura, implica algo más.  La buena presencia se refiere al porte, aspecto y apariencia de una persona. Realmente, una buena presencia que comunique lo mejor de uno mismo, implica encontrar el equilibrio apropiado.

En general, las cuestiones que se exponen a continuación son aplicables a todos los ámbitos de nuestra vida pero cobran especial relevancia en la búsqueda de empleo

  • La buena presencia, el ser y sentirse agradable a la vista de los otros, hace a las personas más seguras de sí mismas, lo que mejora en gran medida su desarrollo personal, profesional y social.
  • Las buenas maneras, el protocolo social y la etiqueta en el mundo laboral tienen gran importancia como herramienta de comunicación y relación.

La imagen personal debe ser:

  • Consecuente

Acorde con los valores, estatus y cualidades. Una persona que trata de transmitir algo que realmente no es, solamente comunica confusión. Hay que armonizar el aspecto físico con el personal, con los modales, con la forma de expresarse y la forma de moverse. Todo este conjunto transmite, pero esa transmisión debe ser lo más positiva posible.

  • Persistente

 

Tiene que haber un estilo definido, no se puede acudir a la primera entrevista con una imagen absolutamente clásica y a la segunda, con un aspecto alternativo.

  • Coherente

 

El atuendo debe contar una historia, y sólo una.   No parece lógico que una persona joven aparezca vestida como alguien de mucha más edad, con el fin de aparentar seriedad.  Es mucho más serio presentarse con corrección y adecuado a edad, forma de ser y momento.

 Si se opta por un trabajo en el que no habrá relación con el cliente y se trata de trabajo de oficina, lo normal es que si habitualmente no se lleva corbata, hay que presentarse correctamente vestido pero sin corbata.

La profesora Amy Cuddy[1] afirma que la gente suele evaluar a quien acaba de conocer en los primeros 30 segundos, planteándose las siguientes preguntas:

 ¿Puedo confiar en esta persona?

¿Puedo respetar a esta persona?

CONFIANZAY COMPETENCIA

Amy Cuddy se refiere a estas dimensiones como confiabilidad y competencia e idealmente todos querríamos ser percibidos positivamente en ambas dimensiones, aunque la mayoría de las personas, especialmente en un contexto profesional, creen que el factor mas importante es la competencia, porque queremos afirmarnos como profesionales inteligentes y eficientes.

Sin embargo, la confiabilidad es el factor principal para quien nos conoce y es a lo que realmente prestan atención. Parece lógico desde un punto de vista antropológico, ya que desde las cavernas es más importante poder confiar que el grado de competencia.

Y si nos preguntamos ¿qué esperan las empresas cuando van a contratar a un candidato? La respuesta es que, por supuesto, esperan que la persona sea competente para ejercer el trabajo. Prácticamente esto lo dan por sentado.  Esperan una formación seria  e idónea y las habilidades necesarias para ejercer el trabajo.

factor diferenciadorTodo ello es importante pero sobre todo las empresas buscan confiabilidad. La confiabilidad no está forzosamente vinculada al cumplimiento del horario ni al presentismo, tiene sobre todo un matiz de responsabilidad.

 

[1] Amy Cuddy, psicóloga y profesora de Harvard Business School, experta en lenguaje no verbal,  ha estudiado junto con sus colegas Susan Fiske and Peter Glick   durante más de 15 años lo que podríamos denominar “primeras impresiones”

 

 

 

¡NO ES NO! ¿QUÉ PARTE DE NO, NO ENTIENDES?

En ocasiones nos enrocamos en una idea, en una opinión o en un plan y nos negamos a reconsiderarlo.  ¿Por qué?  normalmente, se debe a un orgullo mal entendido, a la convicción de que solo nosotros tenemos razón o a una concepción de la vida en blanco y negro.

Normalmente, esta cerrazón nos perjudica personalmente, conviene parar y reconsiderar, es posible que tengamos toda la razón del mundo pero los demás no lo ven así, también puede que estemos equivocados y nuestra postura nos puede llevar a veces por un camino erróneo.

¿No sería mejor negociar?  en el peor de los casos, el proceso de negociación nos ayudará a considerar nuestra postura desde distintos ángulos.  En el mejor, podremos convencer a nuestros oponentes.  También es posible que alcancemos un entente cordiale que traerá múltiples ventajas.

Quizá el problema del no es no radica en que no queremos o no sabemos negociar y no hay mas que ver el panorama político español, todos sin excepción se han enrocado, en lugar de tender puentes, los dinamitan y mientras, todos esperamos con un cierto aburrimiento de oír el no es no a todas horas.

No es fácil negociar, si lo fuera, la vida sería ideal pero conviene aprender a hacerlo.

Cuando hablamos de negociación siempre pensamos en un grupo de personas poderosas que negocian cuestiones cruciales para la humanidad, el país, la empresa o un colectivo importante. Claro que este tipo de negociación se produce pero nosotras, en el día a día negociamos continuamente, con los jefes, compañeros, la familia o las amistades.

Por ello, negociar, y negociar bien, adquiere una fundamental importancia para poder lograr mejores relaciones en la vida y, como consecuencia, más agradables y sólidas posiciones.

Toda negociación tiene como objetivo llegar a acuerdos, resolver diferencias o exponer y defender los propios intereses. La capacidad de negociación está muy relacionada con la resolución de conflictos, aunque no siempre se negocia para solucionar un problema.

En la negociación se suele optar por una de las tres estrategias que se describen a continuación:

  •  Búsqueda de una solución en la que ambas partes obtienen alguna ventaja similar.
  • Compromiso, solución en la que ambas partes renuncian equitativamente a algo.
  • Imposición, en la que una parte fuerza a la otra a renunciar a las ventajas que pudiera obtener.

persona colaborando2

En los dos primeros casos, lo que se pretende es satisfacer las necesidades propias y propiciar que la otra parte también lo consiga. Son negociaciones colaborativas, que se basan en la solución conjunta de sus respectivas necesidades. Para ello, es importante crear un clima de confianza.

personas competitivas

Cuando se opta por una estrategia de imposición, negociación competitiva, lo que se pretende es conseguir los objetivos propios a la vez que la otra parte no consigue los suyos. Suelen ser negociaciones duras que se basan en el regateo, en las que existe un componente de intimidación muy importante.

El experto en negociación, Dr. Michael Gibbs[1] resalta la importancia del saber escuchar y pensar en las demandas y necesidades de la otra parte.

De acuerdo con el Dr. Gibbs, para realizar una negociación de éxito, hay que considerar siete principios[2]:

  • Planificar

 Anticiparse a lo que uno quiere, pero también lo que la otra parte desea y esto exige trabajar en conocer lo más que se pueda de la contraparte, incluyendo sus debilidades y las nuestras, igual que los puntos de empate de los involucrados. Construya escenarios con posibles preguntas y respuestas y practique una u otra vez

  • Romper el hielo

 Sobre esto, se basa el principio de la afirmación: Para mí el lugar más importante donde quiero estar en este momento es exactamente aquí.

  •  Recopilar información para establecer afinidades

No se puede negociar a menos que se conozcan algunos aspectos fundamentales de la otra parte. A través de los antecedentes, experiencias y gustos de la otra parte, se pueden establecer vínculos positivos.

  • Obtener mayor información

No le debe preocupar decir: ‘No lo entiendo, ¿lo puede volver a explicar?’.

  •  Identificar asuntos, posiciones e intereses.

Por qué estamos aquí y ahora negociando, cómo el hecho de negociar nos ayudará, cómo ayudará a tus clientes, cómo ayudará a mi empresa.

  •  Buscar diferencias y convergencias

 Esto tiene que ver con la reciprocidad, por ello, prepárese para darle a la otra parte algo de valor, con el fin de recibir algo a cambio.

  •  Lograr propuesta, acuerdo y reafirmación del trato

Es decir, lograr un consenso específico que tiene que ver con quién, qué, dónde y cuándo.

GIBBS

Como conclusión, no nos enroquemos en el NO ES NO, la negociación puede ser un proceso sumamente enriquecedor, que además nos hará crecer como seres humanos.

El NO ES NO resulta apropiado para los niños menores de tres años pero desde luego no es lo adecuado en un adulto.

[1] CEO de la Consultora Gibbs & Associates y referente reconocido mundialmente en temas de estrategia y resolución de conflictos, Michael Gibbs recorre el mundo compartiendo las claves de una negociación exitosa. Es profesor de Haas School of Business

[2] Fuente : El arte de negociar. Revista Mundo Ejecutivo. Enero 2006, No. 321.

 

 

EL EXTRAÑO SÍNDROME DE LA “REUNIONITIS”

La realidad es que cuanto más alta es la posición de un directivo, mayor es el número de horas que dedica a las reuniones, es más en algunos casos, podría decirse que existe el síndrome de la reunionitis. Esta proliferación de las reuniones ha traído consigo toda clase de problemas de organización.

Se define como reunionitis como el exceso de reuniones que no son ni imprescindibles ni importantes , siendo la consecuencia de esto la pérdida de tiempo, los costes directos o indirectos consiguientes, es decir el coste de oportunidad, la opinión negativa por parte de los colaboradores de que las reuniones no sirven para nada y la consiguiente pérdida de productividad.

Peter Drucker[1], tratadista austriaco y autor de varias obras sobre gestión de las organizaciones, afirmaba: “Una reunión cuya única función es colocar a los participantes en la presencia del ejecutivo no hay manera de lograr que sea productiva. Son los gajes del oficio. Los altos ejecutivos son eficaces en la medida en que logran evitar que estas reuniones interfieran en su jornada de trabajo“.

Muchos directivos convocan a sus plantillas o a su equipo por cualquier motivo y a cualquier hora,  generalmente sin motivo y  sin tener presente que entorpecen la propia dinámica del trabajo y que el recurso más escaso es el tiempo de las personas.

Cada vez con mayor frecuencia, las organizaciones proponen alternativas a las reuniones presenciales y otras medidas como antídoto eficaz para luchar contra el mal de las reuniones constantes, continuas y generalmente, poco efectivas.

El antídoto real a la reunionitis son sin duda la organización y la planificación que debería plantearse bajo ciertas premisas:

REUNIONES EFICACES

Existen dos elementos clave que hacen que una reunión sea una muestra de ineficacia: Que se celebre una reunión cuando no es imprescindible y que la reunión no esté preparada.

No es tan difícil evitar convocar reuniones que no producen ningún beneficio -y no me refiero solo al económico- y reunirse exclusivamente cuando sea verdaderamente necesario.

[1] Peter Ferdinand Drucker (Viena, 19 de noviembre de 1909-Claremont, 11 de noviembre de 2005) fue un abogado y tratadista austriaco, considerado el mayor filósofo de la administración (también conocida como management) del siglo XX. Fue autor de más de 35 libros, y sus ideas fueron decisivas en la creación de la empresa moderna.

IR DE CAPITAN TRUENO POR LA VIDA

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El Capitán Trueno es una serie de historietas de aventuras, creada en 1956 por el guionista Víctor Mora Pujadas y el dibujante Miguel Ambrosio Zaragoza (Ambrós), que es la más exitosa de la historia del cómic español.

El protagonista es  un caballero español de la Edad Media en tiempos de la Tercera Cruzada (postrimerías del siglo XII). Acompañado por sus amigos Goliath y Crispín, y en ocasiones también por Sigrid, novia de Trueno y reina de la isla de Thule, se dedica a recorrer el mundo en busca de aventuras que le permitan plasmar su condición de defensor de la justicia y liberador de los oprimidos.

Fue un héroe para más de una generación.  Y está bien tener héroes.  Lo que no está tan bien es querer “ir de Capitán Trueno” por la vida (real) y eso es lo que, a veces, nos ocurre a todos.  Queremos ir de abogados de pleitos pobres y nos implicamos en cuestiones que, generalmente, ni tenemos contrastadas, ni valen la pena.

A lo mejor, esta actitud en sí misma no es tan mala pero yo encuentro que tampoco puede decirse que sea lo ideal.  En principio y como mínimo, dedicamos un tiempo que podría gastarse en cuestiones más importantes.  Además, como vamos de Capitán Trueno por la vida, nos involucramos apasionadamente en asuntos que a lo mejor, solo a lo mejor, no son tan claros como los vemos a primera vista.

Esto ha sucedido siempre pero ahora tiene mayores repercusiones porque todo lo comentamos en las redes sociales y precisamente las utilizamos en nuestra labor caballeresca con todo nuestro ser.

Por supuesto que desde siempre han surgido bulos e informaciones engañosas con apariencia de ser una historia verídica en la que la injusticia es patente.  El problema es que ahora toda información -fidedigna o no- tiene un mayor eco precisamente por las redes sociales.

Creo que esto debemos analizarlo muy cerebralmente y no con el corazón, estamos mostrando una parte de nosotros mismos que puede que no sea Marca personalprecisamente halagüeña.  ¿Qué pasa si esa causa en la que nos hemos involucrado sin casi pensar, es realmente un bulo? Y ¿si nos han dado una información engañosa?  La imagen que estamos proyectando es de persona irreflexiva y crédula.

Creo que todos debemos cuidar nuestra marca personal porque si no nos preocupamos nosotros por ella ¿quién lo hará?

Quede claro que no estoy proponiendo posturas egocéntricas y egoístas per se, lo que quiero decir es que “antes de lanzarnos a la piscina” analicemos y nos informemos, puede que así nos ahorremos más de un disgusto.

Las redes sociales están en nuestra vida y en la sociedad y, de momento, están aquí para quedarse. Lo inteligente es saber utilizarlas y servirse de ellas con un objetivo claro: Potenciar nuestra personal y profesional.

Pero a las redes sociales las carga el diablo si no se utilizan con sensatez.  Me parece totalmente lógico querer estar en las redes sociales, si no estás parece que no estás en el siglo pero ¿no os cansan tantos perritos y gatitos que necesitan URGENTEMENTE ser salvados de no se muy bien que? y entonces nos encontramos con cientos de personas que lo comparten en Facebook o lo retuitean sin haber contrastado si realmente existe el perrito o dónde está.

Este es un ejemplo básico, pero cuantas veces nos indignamos como consecuencia de alguna noticia que no siempre es cierta y rápidamente nos ponemos el traje, la espada y el escudo de Capitán Trueno.  Alertamos a nuestros allegados, publicamos nuestra indignación en las redes sociales y algunos, incluso hasta insultan.

El Capitán Trueno fue uno de los héroes de mi infancia pero insisto, conviene reflexionar y contrastar antes de actuar.

 

 

 

 

TENER Y NO TENER

“De todos los conocimientos posibles, el más sabio y útil es conocerse a sí mismo”

William Shakespeare

Como en la antigua película “Tener y no tener” del director Howard Hawks, la importancia de determinadas competencias marca en un alto porcentaje la trayectoria profesional, en esta historia, genialmente interpretada por Humphrey Bogart, Walter Brennan y Lauren Bacall,  Harry Morgan y Eddie son dos marineros que están en la isla de Martinica, esperando inútilmente que algún barco los contrate. Al final, se verán obligados a trabajar para la Resistencia.

Aquí tenemos un claro caso de cambio en la trayectoria profesional, los dos marineros realmente están buscando trabajo en un barco pero, las circunstancias (Segunda Guerra Mundial) o sus habilidades y competencias, los llevan por otro camino.

Posiblemente, los marineros se sentían muy dotados para su trabajo como marineros, sin embargo, alguien vio su potencial como miembros de la resistencia.

¿Son únicos?  me parece que no.  Todos o al menos la mayoría, somos más polivalentes de lo que creemos y en este mercado laboral tan competitivo, no debemos esperar a que alguien descubra nuestras habilidades “ESCONDIDAS”.  Tenemos que buscarlas dentro de nosotros mismos.

Y aquí como siempre, por otra parte, surge la necesidad de autoanálisis y autoconocimiento.

El auto-conocimiento o conciencia de uno mismo es la primera aptitud de la Inteligencia Emocional (IE)[1]. Parte de que, si no se conoce bien a si mismo, si no se es  consciente de cuáles son las propias fortalezas y debilidades en este aspecto de la personalidad, si no se  aprende a identificar los estados de ánimo y las emociones y las consecuencias que éstas pueden tener en la forma de comportarse, difícilmente se podrán controlar las  reacciones y utilizarlas productivamente.

Daniel Goleman[2] denomina  el reconocimiento de nuestras emociones y sus efectos como conciencia emocional.  Define esta aptitud personal de la siguiente forma: ”Conocer los propios estados internos, preferencias, recursos e intuiciones”.

Plantea que las personas dotadas de esta aptitud:

Saben reconocer qué emociones están sintiendo y por qué

  • Comprenden cómo afectan sus sentimientos y emociones a su comportamiento (lo que hacen, dicen y como lo dicen)
  • Saben como afectan sus emociones a su rendimiento profesional
  • Tienen una gran certeza de sus valores y metas

Conocer nuestras emociones puede  proporcionarnos información valiosa sobre nosotros mismos, sobre otras personas y sobre determinadas situaciones.

Como un deportista dispuesto a batir un record en una carrera de larga distancia, antes de intentarlo es necesario conocer los aspectos que nos limitan, cuáles son nuestras fortalezas y debilidades. Es importante el conocimiento de uno mismo.

Conocerse a sí mismo es importante, el corredor de fondo conoce su fuerza y también sus debilidades. Del mismo modo, es necesario saber con qué contamos al emprender esta carrera de fondo que es la búsqueda de empleo.

Es necesario preguntarse cuáles son nuestros puntos fuertes, qué nos distingue de otros candidatos, es decir cuál es ese factor que nos diferencia.

Con este objetivo, hay que analizar en qué somos realmente buenos y no solo con respecto a la formación, hay que pensar igualmente en las aptitudes y actitudes.

En síntesis, para conocerse a uno mismo es necesario realizar un análisis de:

  • Conocimientos
  • Experiencia profesional Habilidades y capacidades
  • Características personales
  • Intereses

Todas las personas tienen características, conocimientos o habilidades que las distinguen del resto de los candidatos a un puesto de trabajo específico y precisamente este factor diferenciador es el que hay que destacar.

Dicho de otra forma, es posible que otros candidatos tengan una formación similar pero no todos tendrán las mismas aptitudes. Algunos tendrán conocimientos y habilidades que no tienen otros.  Por ejemplo, habrá candidatos capacitados para  trabajar bajo presión pero sin orientación de servicio al cliente interno y externo, por ello es impensable que trabaje en departamentos relacionados con la atención al cliente pero estaría perfectamente capacitado para colaborar con el departamento de proyectos. Otros, tienen una capacidad de atención al detalle que sumado a sus conocimientos de contabilidad pueden convertirlo en un empleado estrella en cuestiones relacionadas con facturación, y así podrían plantearse cientos de ejemplos.

Las habilidades y capacidades nos caracterizan como personas, algunas son innatas, adquiridas o ambas. Por ejemplo, ¿quién no conoce a algún magnífico comunicador?  ¿Es innata su fluidez verbal o se debe a su trayectoria profesional?

Cada persona tiene ciertas habilidades para la realización de unas cosas o de otras, se deben conocer y reflexionar sobre ellas antes de comenzar la búsqueda de empleo ya que puede actuar como un complemento importante a la hora de acceder al mismo.

Las características personales, son un conjunto de rasgos que definen a una persona tal y como es, la forma de verse a uno mismo y de cómo le ven los demás. El conocimiento de dichas características es fundamental.

También hay que hacer  un inventario de conocimientos, ligados o no a la profesión. ¿En qué soy más diestro? Por ejemplo, los idiomas  o el dominio de la ofimática.  Por otra parte, aunque no se haya recibido formación específica, es posible que se disponga de una habilidad especial para el dibujo o la música o, ¿por qué no? la cocina.

Este inventario de conocimientos pertenece a la propia persona y no es necesario compartirlo con otros. Se realiza con el fin de tener por escrito qué se sabe, qué se sabe mejor que la media y sobre todo, en qué conviene mejorar. Cuando se busca trabajo no puede luchar contra factores externos tales como  la situación del mercado laboral,  las crisis de los mercados o los riesgos o factores negativos de la globalización, pero sí mejorar los internos.

Dadas las circunstancias, muchos candidatos optan  a una posición, y la realidad es que todos los candidatos son muy parecidos: los mismos estudios, idiomas, experiencias internacionales….mucha similitud. Pero, ¿quién es el que al final lo consigue? Pues aquel que se ha fijado en cuidar los detalles.

Detalles que aportan la diferencia: networking, buen curriculum, buena presentación, buena presencia en la entrevista, mejor explicación de sus virtudes al entrevistador, carisma, empatía, imagen…

Del cuidado de los pequeños detalles saben mucho los deportistas, y sobre todo, cuando practican deportes de alta competitividad basadas no sólo en la pericia sino en la preparación.

Buscar trabajo es un proyecto que tiene que tener prioridad sobre otros.

deportistas

[1] Término acuñado por dos psicólogos de la Universidad de Yale (Peter Salovey y John Mayer) y difundida mundialmente por el psicólogo, filósofo y periodista Daniel Goleman

[2] La Práctica de la Inteligencia Emocional, Goleman, págs. 74-85.

Lectura recomendada: BUSCAR TRABAJO ES UN TRABAJO http://www.fundacionconfemetal.com/buscar-trabajo-es-un-trabajo-1041.html

¿AÑO NUEVO, VIDA NUEVA?

RENACERHan pasado las Navidades y el Año Nuevo, que según nuestras tradiciones son símbolo de renacer y vida nueva.

Este renacer va acompañado de propósitos de cambio en uno o varios aspectos de nuestra vida.

Todos, en mayor o menor medida, tenemos buenos propósitos. Nos proponemos aprender otro idioma, adelgazar, hacer mas deporte, dejar de fumar y un sinfín de buenos deseos.

Hay que recalcar la frase “buenos propósitos”, porque quizá esta es la razón por la que en la mayoría de los casos, antes de Reyes ya hemos abandonado y poco queda de la vida nueva porque volvemos con gran facilidad a la anterior.

Pero ¿por qué nos pasa esto?  ¿es que todos somos unos inconstantes? Yo no lo creo, si creo que ese renacer a una vida nueva no lo planteamos bien.

Me atrevo a pensar que lo que nos falta es un plan de acción para lograr nuestros buenos propósitos.  Si pensamos en un huerto, nada crecerá o no crecerá adecuadamente si no preparamos previamente el terreno y tampoco cumpliremos nuestros propósitos si no trazamos un plan que incluya un para qué.

En el caso del huerto,  la respuesta sería preparo la tierra porque si no lo hago, nada crecerá. En cuanto a nuestros buenos propósitos, tenemos que preguntarnos para qué quiero, por ejemplo, aprender o mejorar mi inglés y a continuación, visualizar los beneficios que conlleva para mi personalmente el dominio del inglés.

Siguiendo con el símil del huerto, si me empeño en sembrar plantas tropicales en Madrid, no conseguiré resultados pero si adecuo la siembra al clima y la estación, recogeré a su debido tiempo la cosecha.

De modo parecido, al igual que la siembra de plantas tropicales es difícil en un entorno como Madrid, intentar aprender chino estudiando quince minutos en días alternos,  no es un propósito viable.

huerto2Si quiero aprender o mejorar mi inglés, parece viable mi propósito, siempre y cuando le dedique el tiempo suficiente a diario, como ocurre con el huerto, hay que dedicar tiempo y esfuerzo continuado. Este sería el cómo lo haré.

Es imprescindible que en nuestra agenda figure el tiempo que dedicaremos al inglés, para que podamos hacerlo de forma metódica. Este es el cuándo.  Si la agenda no nos lo permite claramente es un propósito no viable.

caracteristicas objetivoComo conclusión, es necesario convertir nuestros propósitos de año nuevo en objetivos.

Un objetivo tiene que ser concreto, claro y comprensible.  No vale aquello de “iré al gimnasio”.  En principio habría que investigar si conviene un gimnasio cerca de casa o del trabajo.  A continuación ver precios y  de cuánto tiempo disponemos.  A continuación, hay que reservar el tiempo en la agenda.  No importa si es una agenda de papel, el Outlook, la del móvil o si simplemente lo registramos en la mente, pero no hay que “hacerse trampas al solitario”.  Tenemos que ser realistas y decidir a qué otras cosas renunciaremos para que el logro del objetivo será realizable.

Resulta muy motivador poder evaluar si estamos consiguiendo lo deseado.  Por tanto, es necesario fijar unas fechas para ver el grado de avance.  Esta claro que en un par de semanas los logros no serán muy evidentes. Algunos expertos afirman que  para cambiar o incorporar un hábito son necesarios  21 días.

Evidentemente no se aprende un idioma en 21 días pero sí se habrá incorporado el hábito de estudio.  Tampoco se deja de fumar en 21 días pero seguramente para entonces, se habrá aprendido a dominar la ansiedad.

Luego quizá podemos establecer la evaluación cada 21 días.

Finalmente hay que fijar una fecha de evaluación final para ver si hemos conseguido ese buen propósito, que quizá podría ser al finalizar el año.

Solamente me queda por añadir “QUE LA FUERZA NOS ACOMPAÑE” en el logro de nuestros buenos propósitos.