LAS PALABRAS SON COMO LOS BOOMERANGS O CUANDO LO DICHO SE VENGA DE TI

boomerangLo que decimos en un momento de ofuscación, rabia o en un ataque de tontería siempre vuelve y generalmente cuando menos conviene. Nuestras palabras son como los boomerangs y siempre vuelven.

Esto ocurre en el mundo real, en un momento tonto criticaste a las multinacionales sin ton ni son ni una base que sustentara tu opinión, por ejemplo, y manifestaste que nunca trabajarías para una multinacional.  Algunas personas te escucharon (generalmente la gente tiene muy buena memoria para lo que no conviene) y como al cabo de unos años estás trabajando para una multinacional y además, te sientes feliz; siempre habrá alguien que te recuerde tus palabras.

Hay un refrán español que dice “por la boca muere el pez” y nada mas cierto.  A veces contamos intimidades o cuestiones relativas a la empresa a personas que realmente no son dignas de confianza y cuando menos lo recordemos, nuestras palabras dichas en un momento específico de la vida, puede que regresen, cuando menos lo deseamos, para vengarse.

Tampoco hay que olvidar aquellas charlas a la salida del trabajo, cuando todavía con la adrenalina muy alta, comentamos en la cafetería de al lado de la ofi, todos los acontecimientos del día, relatando incluso cuestiones que pueden afectar a la estrategia de la empresa, sin saber quien escucha.

En el mundo virtual ni siquiera depende de la memoria de los que nos rodean, lo que decimos en Internet, permanece para siempre, aunque lo borremos, siempre habrá alguien que lo haya compartido, o copiado.

No nos equivoquemos: cada vez que utilizamos la red, Internet está escuchando. Es importante comprender qué17100053-3d-gente--hombre-persona-con-un-meg-fono-grande estamos dejando atrás cada vez que visitamos un sitio web, participamos en una conversación o compartimos en Facebook algo que en principio nos parece muy gracioso pero que a lo mejor, fuera de contexto puede resultar tremendamente dañino para nuestra imagen.

Todos, incluso en Whatsapp, tenemos un colectivo que sigue nuestra actividad, a veces las comparte con otros y en ocasiones, incluso las discute o se indigna.

La tipología de los seguidores es difícil de definir porque, según las circunstancias, pueden actuar de forma distinta a la que les es habitual, otras veces, actúa como un mix de dos tipos.  No obstante, esta autora se atreve a clasificarlos como sigue:

  • El Fan

Es nuestro seguidor ideal. Un admirador de nuestra marca y los contenidos que publicamos.  No duda en manifestarlo, recomendarnos y compartir nuestras actualizaciones con sus amigos y seguidores.

  •  El Seguidor Silencioso

Este grupo suele ser el más numeroso y constituye el campo más fértil para la gestión de la marca personal. Día a día  un colectivo nos sigue en silencio en Twitter, Facebook, Linkedin o Google Plus y toma nota de nuestras palabras.

  • El influencer

 Se denominan influencers a las personas con gran presencia y credibilidad en redes sociales gracias a su conocimiento en cierto sector y tanta influencia entre sus seguidores y lectores que se convierte en un gran prescriptor. Si decimos algo inconveniente y tenemos un seguidor de este tipo, el efecto multiplicador es impresionante.

  • El Viralizador

Estamos hablando de un referente, un líder de opinión en las redes sociales ya sea por su popularidad o por destacarse como especialista en determinada temática.

  • El Oportunista

Estos usuarios no suelen ser seguidores reales , como sí lo es un fan, sino que pueden considerarse seguidores ocasionales que están interesados en aprovechar cada oportunidad que se les presenta para obtener un beneficio ya sea queriéndonos vender algo o intentando que se les de publicidad.

  •  El Trol o protestón

En el entorno de Internet el troll es un personaje polémico y que muchas veces actúa en las sombras. Escudándose en la virtualidad, provoca, incomoda y reclama muchas veces en forma desmedida e injustificada.

 No contento con esto, en determinadas situaciones puede llegar a idear “campañas sociales” para desprestigiarnos  aprovechando su influencia y conocimientos.

 No parece lógico perder el tiempo con este tipo de personas, lo mejor es bloquearlos y no dar oportunidad de que nuestras palabras se venguen de nosotros mismos.

En resumen, lo que decimos, siempre vuelve y a veces se vengan de nosotros.  Por ello hay que ser prudente en la vida real y en la virtual.

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5 comentarios en “LAS PALABRAS SON COMO LOS BOOMERANGS O CUANDO LO DICHO SE VENGA DE TI

    1. Tantas veces pasa que decimos nunca hare… y luego lo hacemos..
      “Porque tu lo vales” como decía en anuncio. Laura la que compartió el post en FB vive en Quito y es secretaria. Vamos a ver como funciona el tema. Me cuentas si tienes entradas desde Ecuador.

      1. Suelo tener alguna que otra visita de Latinoamérica gracias a ti. De Ecuador una al mes que será Laura, pero en julio p.ej. 3 de Colombia

      2. Como pongo el post tuyo en mi FB, lo ve mi familia y supongo pero no estoy segura de que las visitas de Colombia vengan de ahí. Yo recibo visitas de Guatemala, Costa Rica y México que vienen a través de Google.

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